domingo, 19 de febrero de 2012

La vida miserable del avaro

“Se apresura a ser rico el avaro, y no sabe que le ha de
venir pobreza”. (Proverbios 28:22)
Hay dos actitudes muy comunes en
la vida humana que son causa de esclavitud financiera, la codicia y la avaricia. La mayoría de los problemas financieros, se
originan precisamente, en una visión incorrecta de la prosperidad y del manejo
incorrecto del dinero y los recursos.
La codicia es un deseo
desenfrenado, compulsivo, frenético, enfermizo de querer tener lo que otro
tiene; de allí se deriva, “codiciar los bienes ajenos”, “codiciar la mujer
ajena”; la avaricia, es un deseo desenfrenado, compulsivo, frenético, enfermizo,
de querer tener mas de lo que ya se tiene.
Tanto el codicioso como el avaro
son personas insaciables, insatisfechas, su ambición no tiene limites, por tanto
son personas indeseables, desgraciadas e infelices, no solo no están contentas
con lo que tienen, sino que tampoco lo disfrutan; rico no es el que mas tiene,
sino el que menos necesita; feliz es el que ha aprendido a vivir con lo poco o
lo mucho que tiene.
Lo más lamentable es que el avaro
es mezquino por naturaleza, es tacaño con todos, principalmente con la persona
que tiene mas cerca, el mismo. Es miserable
consigo mismo; no se permite aprovechar o disfrutar lo que tiene; cualquier
goce o disfrute que tenga, para él es una perdida.
Es bien conocido el caso de
personas que murieron, en una aparente pobreza, pero escondiendo una gran
riqueza; la mente desviada del avaro lo lleva a pensar, que cada centavo que se
gaste es como descompletar la ficha de un gran rompecabezas o una pieza
fundamental de una maquina que no puede perder.
Los bienes que más disfrutamos son
aquellos que compartimos con otros, al menos con los seres queridos. El avaro no piensa de esa manera, porque su
mentalidad es enfermiza; el avaro se ha enfocado en guardar, en atesorar; el
prefiere guardar el dinero así no tenga con que comer o vestir, o al menos
hacerlo dignamente, eso lo convierte en
un ser mezquino, miserable.
¿Es pobre un avaro? Si, muy
pobre, porque ha hecho de su dinero su principal pobreza; su dinero lo ha
empobrecido como ser humano; lo ha convertido en un ser egoísta y miserable;
una persona con la que nadie quisiera tratar y menos convivir.
El avaro no puede entender que
hay riquezas que son más importantes y valiosas que el dinero o los bienes
materiales; él no lo entiende, porque es algo que corresponde a la vida
espiritual, y por tanto se discierne desde el espíritu, mientras que el avaro,
vive enfocado y cimentado en el materialismo.
El secreto en la vida no consiste
en tener todo lo que se quiere, sino en querer y disfrutar lo que se tiene;
entre mas livianos estemos, mas felices seremos. Las personas que están apegadas a lo
material, difícilmente se mueven con facilidad; una personas que tiene sus
manos llenas, ¿como recibe algo nuevo, o algo mas? El secreto está en recibir, desocuparse para
recibir más, tal vez no lo mismo, sino algo nuevo y diferente.

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